Yacimientos iberorromanos en Vinebre

Aixalella, Tossals d’Andisc, Sant Miquel, Racó d’Aixerí (Racó de Sant Miquel), Pedruscalls, Sebiques, Aumedines, Fontjoana y Reboses de la Capitana

Jaciments Vinebre 1 Jaciments Vinebre 2
Jaciments Vinebre 3 Jaciments Vinebre 4

Durante esta visita les proponemos el siguiente itinerario:

  1. Vista panorámica sobre el Pas de l'Ase
  2. / 3. Restos de la Guerra Civil:
    • Nido de ametralladoras
    • Trinchera

4. / 5. Construcciones del área central
6. Zonas donde fueron encontrados dos elementos de una prensa
7. Posibles depósitos
8. / 9. Muro de cierre/defensa

  1.  Escaleras

Atalaya fortificada (s. II – I a. C.)
El cerro de Sant Miquel, en el Pas de l’Ase, 100 m sobre el nivel del mar, en el contrafuerte de la cordillera prelitoral, se alza a 1,5 km al sudeste de la población de Vinebre.
Los trabajos arqueológicos iniciados el año 1976 por un equipo dirigido por la Dra. Margarida Genera han permitido el estudio de un recinto que cierra un complejo de estructuras muy adaptadas a la morfología del terreno.

Entre los factores que determinaron la selección de este lugar como asentamiento humano cabe citar:

  • Los aspectos estratégicos dentro de la red fluvial del Ebro, con el gran dominio panorámico y control de la zona. Existe un gran número de yacimientos ibéricos y de época romana dentro de su espacio visual, entre ellos la partida de la Fontjoana, donde fue descubierta una estela funeraria de una importancia excepcional.
  • La existencia de recursos naturales y agua abundante, aportada por el mismo río, y fuentes de los alrededores.
  • La proximidad de la ruta que conduce a la cuenca minera de El Priorat (El Molar, Bellmunt y El Molar), a través de la localidad de La Torre de l’Espanyol.

El material recuperado ha sido muy abundante: cerámica a mano, de fabricación local, y otras hechas en torno de diferentes orígenes

Destacamos el hallazgo de varias figuritas de terracota. También fueron localizados dos elementos de una prensa, probablemente de vino, cerca de una de las construcciones centrales que podría ser el depósito del producto elaborado.

Todos los datos que hemos obtenido hasta ahora indican la existencia de un solo nivel de ocupación con el abandono posterior, aunque se constatan diversas fases de planificación constructivas, que pueden situarse cronológicamente en un periodo entre el último cuarto de siglo II y la segunda mitad del siglo I a. C.

Por sus características atribuimos a este recinto unas funciones de tipo militar y a la vez comercial por vía fluvial. Una pequeña bahía situada al pie de este cerro, sobre el Ebro, donde hasta hace pocos años había un embarcador, habría facilitado estas actividades.

Durante la Guerra Civil el cerro de Sant Miquel fue una posición dominante operativa.